El Faro de Vigo, 19/11/2009. El Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y de Sanidad Animal, un órgano consultivo de la Comisión Europea (CE) en materia de Sanidad y Protección de los Consumidores, votó a favor de la implantación del nuevo sistema analítico de las biotoxinas marinas, el mismo que amenaza el futuro de la mitilicultura en Galicia porque, como sostienen los informes avalado por el sector y la Xunta,
mejilloneros y mariscadores van a ver como se multiplican los cierres de bateas y bancos productivos a causa de las popularmente llamadas mareas rojas, y eso va a traducirse en una pérdida de rentabilidad que va a situar al borde de la ruina a decenas de miles de gallegos. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN),representante de España en la reunión celebrada ayer en Bruselas,votó en contra de la imposición del nuevo sistema analítico, e Irlanda se abstuvo. Pero no sirvió absolutamente de nada, pues los demás países miembros aceptaron el método químico que,a pesar de no estar científicamente validado, va a sustituir al sistema biológico empleado en la actualidad. El hecho de que el nuevo método no esté probado e incluso que no garantice mayores niveles de salubridad que el sistema actual, que sí se ha demostrado eficaz durante cinco décadas, no ablandó a los representantes europeos en el comité científico. Parecen haber tenido más peso las presiones ejercidas por los productores de los países nórdicos e incluso un laboratorio alemán interesado en efectuar las pruebas de validación del nuevo método. Ni siquiera Italia y Francia, países con una producción relativamente importante, apoyaron a España en esta lucha contra las nuevas analíticas. Lógicamente, y a pesar de ser un resultado previsible, la noticia sobre la pérdida de la votación cayó como una losa sobre el sector mejillonero gallego, que ayer convocó asambleas en diferentes puertos para analizar lo sucedido en Bruselas y el contenido de las conversaciones mantenidas el lunes en Madrid entre la AESAN y los bateeiros, representados por las entidades Virxe do Rosario,Agame,A Illa y Amegrove. En esas reuniones se explicó que en el plazo de aproximadamente dos meses se celebra la votación política,es decir,que el Parlamento Europeo se pronuncia oficialmente sobre la imposición del nuevo método."Y esto pinta muy mal, pues habitualmente los políticos suelen hacer caso a lo que indican los técnicos, y si estos votaron a favor del nuevo sistema en la reunión de hoy (ayer para el lector) todo indica que el Parlamento va a hacer lo mismo", advierte Javier Blanco, presidente de la Asociación Virxe do Rosario y durante los últimos meses principal representante del sector productor en la lucha contra las nuevas analíticas. Cofradías y Mar En las reuniones, que hoy continúan en diferentes rías y que incluso sientan en una misma mesa a representantes de la Consellería do Mar y de las cofradías de pescadores, también amenazadas por el nuevo método químico, salió a relucir la misma pregunta una y otra vez: "¿Por qué no se informó al sector con antelación suficiente si desde el año 2006 la UE estudiaba una nuevo sistema analítico?". Los mismos que se hacen esta pregunta formulan otra reflexión:" Parece que hace tres años se comunicó esta amenaza a algún representante de nuestro sector,que sin embargo no transmitió la propuesta a todo el colectivo, ¿Quiénes fueron los interlocutores, por qué lo ocultaron y con qué intenciones lo hicieron. ------ Biotoxinas marinas. La EFSA propone rebajar los niveles de ácido ocadaico, un tipo de biotoxina marina, en moluscos bivalvos ConsumerEroski, 14/11/2009. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas inglesas) ha sido requerida por la Comisión Europea para realizar una valoración de los niveles máximos actuales de varias biotoxinas marinas permitidos en la Unión Europea. Además de proteger la salud humana, el objetivo es valorar los métodos de análisis empleados para detectar estas toxinas. La primera de las biotoxinas estudiadas ha sido el ácido ocadaico (OA) y las toxinas relacionadas que conforman el grupo de toxinas OA. Está científicamente demostrado que algunas biotoxinas marinas, como las del grupo de la intoxicación diarreica (DSP), entre las que se encuentran el ácido ocadaico (OA) y toxinas relacionadas, constituyen un peligro grave para la salud humana cuando están presentes por encima de determinados límites en moluscos bivalvos, equinodermos, tunicados o gasterópodos marinos. Niveles máximos Los expertos proponen el uso de métodos biomoleculares y químicos que reemplacen los análisis con animales en la determinación de biotoxinas El Panel Científico de Contaminantes de la Cadena Alimentaria (CONTAM ) de la EFSA ha realizado la evaluación de las toxinas del grupo OA con el fin de establecer niveles máximos seguros en marisco y hacer una recomendación sobre métodos de detección alternativos a los biológicos para la determinación de estas biotoxinas. El nivel máximo total de ácido ocadaico actualmente permitido en la parte comestible de mariscos es de 160 µg de equivalentes de ácido ocadaico/kg (Decisión de la Comisión de 15/03/2002 referente a niveles máximos de biotoxinas marinas y sus métodos de análisis y Reglamento del Parlamento Europeo del Consejo de 29/04/2004 de normas específicas de higiene de los alimentos de origen animal) y se propone rebajarlo sustancialmente a 45 µg de equivalentes de OA /kg de carne de marisco. El panel de expertos ha determinado este valor con los datos disponibles basándose en parámetros toxicológicos como el ARfD (cantidad de sustancia que puede ser consumida por un periodo corto de tiempo sin ningún riesgo apreciable para el consumidor) establecido en 0,3 µg de equivalentes OA/kg de peso corporal. Se estimó que un adulto de unos 60 kg de peso con una dieta en la que se incluyan raciones abundantes de carne de marisco de unos 400 gr. (por ejemplo, un bol de mejillones) contaminados con el nivel máximo de OA permitido actualmente en la UE, no sólo excedería en mucho el nivel ArfD, sino que además estaría peligrosamente cercano a otro parámetro estimado, el LOAEL (nivel más bajo en el que se observan efectos adversos). Para no rebasar este nivel ARfD en raciones de este tamaño, la carne de marisco debería no contener más de 45 µg de equivalentes de OA /kg. de carne. Niveles de control Además, el panel CONTAM ha considerado los actuales métodos oficiales en la UE de análisis para la determinación de biotoxinas del grupo OA con ratones y ratas. Para este grupo de expertos, los métodos presentan fallos tales como la limitada capacidad de detección de estos compuestos en los máximos establecidos actualmente por la UE e inferiores. Los métodos biomoleculares y químicos alternativos poseen un gran potencial para reemplazar los análisis con animales en la determinación de biotoxinas del grupo OA. Sin embargo, y según establece la UE, estos métodos deben ser previamente validados siguiendo los protocolos internacionalmente reconocidos. Los expertos de la EFSA aseguran que estas pruebas de validación entre laboratorios deberían ser un objetivo a largo plazo. TOXINAS EN ORGANISMOS MARINOS Las biotoxinas marinas son sustancias tóxicas acumuladas en los organismos marinos, principalmente por ingestión de fitoplancton, es decir, algas microscópicas capaces de producir dichas toxinas. Los moluscos bivalvos, los equinodermos, los tunicados y los gasterópodos marinos, con origen en la pesca, marisqueo o la acuicultura, son susceptibles de acumular biotoxinas y de ser consumidos por el ser humano. Los episodios tóxicos que constituyen en nuestro ámbito geográfico un problema de salud pública se producen como incremento significativo de la concentración de una población de alguna de las especies tóxicas en las aguas marinas, de tal manera que se origine una acumulación de biotoxinas en los organismos marinos o exista una alta probabilidad de que ésta se produzca. Los moluscos que están más frecuentemente implicados son las almejas, los mejillones y, ocasionalmente, las vieiras y las ostras. En este grupo de moluscos se han descrito las intoxicaciones paralizante (PSP), diarreica (DSP), neurotóxica (NSP) y amnésica (ASP). Todas las toxinas son de naturaleza no proteica y extremadamente estables. Así, el cocinado, ahumado, secado o salado no las destruye, y tampoco puede determinarse por el aspecto del producto si el alimento es o no tóxico. El síndrome de la intoxicación diarreica (DSP) ligada a la presencia de biotoxinas se describió por primera vez en Japón en 1978. En España, en 1981 se declararon 5.000 casos asociados a esta intoxicación. Actualmente, se considera que presenta una amplia distribución geográfica, describiéndose casos en Japón, Europa, Sudamérica y Nueva Zelanda. Este síndrome se asocia a la acumulación en los moluscos bivalvos de diferentes grupos de biotoxinas. Estas toxinas pueden dividirse en cuatro grupos: el grupo del ácido ocadaico y las dinofisistoxinas, el de las pectenotoxinas, el de las yesotoxinas y el de los azaspirácidos. En general, provocan alteraciones de tipo gastrointestinal, con náuseas y diarreas que en muchas ocasiones no son declaradas oficialmente ya que a menudo, no precisan de intervención médica. Control exhaustivo El Community Referente Laboratory for the Control of Marine Biotoxins (CRLMB) es el Laboratorio de Referencia del Control de Biotoxinas Marinas en la Unión Europea. Como tal, coordina los NRL (Laboratorios Nacionales de Referencia) de cada estado miembro del UE para garantizar un sistema de control eficaz en la detección de biotoxinas marinas. Por la aprobación del Consejo Europeo de la Unión en la decisión 93/383/CEE, del 14 de junio de 1993, el Laboratorio de Biotoxinas Marinas del Área de Salud de Vigo es designado como Laboratorio Comunitario de Referencia. El control de biotoxinas marinas resulta ser un proceso nada sencillo. La principal medida preventiva es la inspección y muestreo basado en planes correctamente diseñados de las zonas de pesca y de los bancos de moluscos bivalvos o poblaciones de gasterópodos, y el posterior análisis de las toxinas a través de métodos eficaces. El bioensayo en ratones se utiliza a menudo para este propósito y se realiza una determinación confirmatoria por la técnica HPLC (Cromatografía Líquida de Alta Resolución) si la muerte sobreviene después de 15 minutos. Si se encuentran niveles altos de toxinas se interrumpen las capturas comerciales. |