Los ensayos de la vacuna de la gripe A, coronados por el éxito Imprimir Correo electrónico
ABC, 02-11-09. La totalidad de los menores de edad que se han sometido en España a los ensayos con la futura vacuna de la gripe A han quedado inmunizados al cien por cien, según la primera fase de las pruebas que han terminado recientemente. La vacuna se conoce con el nombre de «Pandemrix» y pertenece a los laboratorios Glaxo, uno de los más importantes a nivel mundial.

En España, los trabajos con pacientes voluntarios, todos ellos menores de edad, se han desarrollado en cinco centros sanitarios, uno de ellos y el único de carácter privado, es el Instituto Hispalense de Pediatría, al frente del cual se encuentra Alfonso Carmona, en calidad de director, y a su vez jefe del servicio de Pediatría de la Clínica Sagrado Corazón de Sevilla. Carmona se siente muy satisfecho del trabajo realizado.

«Una cosa muy importante que hay que decir —advierte— es que hasta ahora todos los ensayos se hacían en adultos, y luego se extrapolaban a los niños».
Sin embargo, los expertos llegaron a la conclusión de que era un error de base, ya que una persona adulta, desarrollada, no se puede comparar con otra que está en plena evolución. Por esa razón, dentro de las diferentes pruebas que se han realizado en distintas partes del mundo para conocer la eficacia de la vacuna de la gripe A, a España le ha correspondido ensayar con menores, algo menos de 500, de los cuales unos 100 han estado en contacto con los especialistas del Instituto Hispalense de Pediatría. En otros países, los pacientes voluntarios han sido adultos.

La pandemia llevó a la necesidad imperiosa de hacer unos estudios con rapidez para ver la fiabilidad de la inmunidad, si bien no se trata de una vacuna experimental sino una modificación de la empleada contra la gripe aviar.

El problema es que esta última estaba destinada a niños de más de tres años. Por ello, en los ensayos para la gripe A se rebajado la edad a los seis meses, e incluye a jóvenes de hasta 17 años.

«Si para los adultos las pruebas tienen unos requerimientos importantes —señala Alfonso Carmona— en los niños son aún mayores. Nosotros hacemos un seguimiento exhaustivo. Las familias tienen nuestros teléfonos privados para que en todo momento puedan tener acceso a cualquier información que necesiten. En dieciocho meses les hacemos hasta siete extracciones de sangre para saber cómo se va desarrollando esa inmunidad».

Datos provisionales

En estos días ha concluido la primera fase del estudio, pero aún quedan otros quince meses hasta darlo por finalizado. De forma provisional se puede decir que tras las primeras pruebas que se están haciendo en niños de seis meses en adelante, «los anticuerpos que han generado llegan al 98 por ciento, y con ello la protección es del cien por cien. Eso es lo importante. Y las reacciones que se han detectado son leves», subraya Carmona, como las cefaleas o el malestar general que dura «dos o tres días», como cualquier otra vacuna.

Los niños menores de seis años que se sometan a vacunaciones gripales siempre deben recibir dos dosis, asegura de forma enfática el doctor Alfonso Carmona. En los trabajos que se han desarrollado, se ha podido comprobar que con la primera dosis se ha llegado al 98 por ciento de eficacia.

Apunta el doctor Carmona que las vacunas normales necesitan quince microgramos de producto. En este caso sólo se ha necesitado 1,9 y se ha alcanzado una protección del cien por cien. Ahora lo que se está comprobando es que la eficacia es duradera a lo largo del tiempo. La segunda dosis es por seguridad.
Según Alfonso Carmona, la ventaja de los niños que forman parte del estudio, independientemente de que la vacuna ya está aprobada por las autoridades, es que ellos tienen la seguridad de que es eficaz. En definitiva, se puede decir que «los pacientes que se han sometido a tratamiento con las vacunas han quedado inmunizados».

Habitualmente, el desarrollo de una vacuna dura «de diez a quince años» y los expertos resaltan que en el caso de la gripe A se ha conseguido la eficacia en mucho menos tiempo porque la base ya estaba hecha. «Teníamos el molde, y lo único que hemos cambiado es el contenido. El virus que se está poniendo es un virus muerto y es imposible que produzca la enfermedad. Pero el desarrollo de la fabricación de la vacuna sí dura seis meses. Y tiene muchas dificultades porque hay que hacerlas con embriones de pollos».

Primero, explica, «hay que sembrarlos y luego manipularlos. Por eso se tarda seis meses. De seis huevos de pollo se pueden extraen millones de microgramos de vacunas».

Incidencia en Andalucía

La tasa de gripe A en Andalucía volvió a experimentar una nueva subida, situándose en la última semana de análisis, la comprendida entre el 18 y el 24 de octubre, en los 179 casos por 100. 000 habitantes, la más alta soportada hasta ahora en la comunidad. Con todo, Andalucía no se encuentra entre las comunidades con mayor incidencia del virus H1N1, gracias a la tregua que los termómetros están dando a la comunidad andaluza. Así, y según se desprende de los datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica consultados por Europa Press, en su comparativa por comunidades, el País Vasco ostenta el mayor pico epidémico durante la última semana de análisis, con 440. 32 casos por cada 100. 000 personas. Por encima de la tasa andaluza se sitúan también otras comunidades como Madrid, con 259 afectados por 100. 000 habitantes; Castilla y león (257, 64); Asturias (254, 33); Cantabria (243) y Extremadura (212, 33 casos). En el polo opuesta se encuentran otras regiones españolas como La Rioja, con 126,99 casos por 100.000; Aragón (122,74 casos); Baleares (98, 73); Valencia (85, 2) o Navarra,que llegó a contabilizar 54.
 
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