ABC, 15/12/2009. Los casos más significativos son los de José Antonio Rubio, de Vilvestre, y José Andrés Sánchez, de Ciudad Rodrigo, que tienen una explotación de unas 300 ovejas de leche, y en los dos casos la situación es insostenible económicamente. Según José Andrés Sánchez, "desde que se comenzó a vacunar contra la lengua azul en el año 2007, todo está fatal: las ovejas abortan y casi no dan leche".
Para estos ganaderos, lo peor es que "nadie nos hace caso" y "la administración no se responsabiliza de la situación". En el caso del ovino de leche, la alarma ha crecido desde 2007 de manera especial en la comarca de Vitigudino, una de las mayores zonas productoras de ovino de leche de España, con alrededor de 400 ganaderos dedicados a este tipo de explotaciones. Productores de leche de ovino de Hinojosa de Duero, de Saucelle o de Barruecopardo (pueblos de la comarca de Vitigudino) están soportando grandes pérdidas económicas ya que "si una oveja tiene que dar de media diaria entre 2,5 y 3 litros de leche, ahora, desde la vacunación, la mayoría no llega ni al litro", según José Antonio Rubio. "La administración tiene que entender que si la oveja no produce la leche es por la vacuna y, por tanto, es mucho el dinero que dejamos de ingresar", ha asegurado el ganadero mirobrigense José Andrés Sánchez. Calculan los afectados que "en un año, una oveja puede dejar de dar por culpa de la vacuna alrededor de 500 litros de leche, cuyo precio medio en el mercado es de un euro por litro". De momento, los ganaderos de ovino tienen previsto elaborar informes de las pérdidas que han tenido desde 2007 ya que "la solución no es pagar los animales que se mueren por la vacuna, sino indemnizar por las pérdidas económicas que conlleva todo esto", ha insistido José Andrés Sánchez. Los veterinarios de las Agrupaciones de Defensa Sanitarias (ADS) que asesoran a los ganaderos afectados entienden que existe un problema serio en los rebaños desde que comenzara la vacunación en 2007. Agustín Francisco Román, veterinario de dos agrupaciones de ovino en la comarca de Vitigudino ha asegurado hoy a EFE que "sí es cierto que hay explotaciones que han tenido serios problemas tras la vacunación". Los veterinarios entienden que muchas de las ovejas quedan seriamente debilitadas tras la vacuna. Algunos ganaderos afectados se han planteado la posibilidad de tomar medidas legales contra las dos administraciones competentes (la regional y la central), "ya que son ellos los que nos obligan a vacunar contra la lengua azul y no se responsabilizan de los daños". El ganadero de Vilveste, José Antonio Rubio, ha asegurado que él "y otros muchos" tendrán que abandonar de inmediato este oficio, "ya que así no se puede continuar en el campo". El próximo jueves 17 de diciembre se reunirán en Ciudad Rodrigo (Salamanca) ganaderos de ovino afectados por la vacuna contra la lengua azul con el fin de determinar diferentes acciones a seguir de manera conjunta. EFE 1010438 cgg/jcp |