La operación Sierra se cierra con 124 denuncias y la intervención de una docena de armas de fuego · La Guardia Civil ha pretendido "concienciar a los rehaleros" de la necesidad de tener todas las autorizaciones. Fuente: El Día de Córdoba El Día de Córdoba, 28.02.2010. La Guardia Civil de Córdoba ha hecho balance de la denominada operación Sierra, el dispositivo que cada año pone en marcha el Seprona con motivo de la temporada de caza mayor,
sobre todo en la zona central y Norte de la provincia, así como en la Subbética, aunque en "menor medida" que en los otros dos territorios. Los números facilitados por el instituto armado revelan que los efectivos policiales han inspeccionado un total de 270 cacerías entre monterías! , ganchos y batidas, lo que significa más de doble que el año pasado, cuando se vigilaron un total de 126. No obstante, todo apunta a que la efectividad de la operación Sierra empieza a dar sus frutos, puesto que frente a las 138 infracciones detectadas por los guardias civiles en la temporada pasada, en la que ahora se cierra se han denunciado 124 infracciones administrativas. La Comandancia de la Guardia Civil en Córdoba especificó que de esas 124 infracciones, 30 lo han sido por vulneración de la normativa de animales peligrosos o de compañía por carencia de inscripción de núcleos zoológicos, seguros obligatorios o de registro de los medios de transporte de las rehalas participantes como las más comunes; 26 lo han sido en materia de caza, relacionadas con episodios de capturas ilegales tales como cazar de noche, en retranca, desde puestos dobles, sin licencia de caza o colocación de puestos en zonas de seguridad. Asimismo, la Guardia Civil ha instruido 34 actas de infracción por vulneración de la normativa sanidad animal por detectar medios de transportes de rehalas sin desinfectar o falta de reconocimientos veterinarios de las piezas abatidas. Como consecuencia de los expedientes de denuncia instruidos, la Guardia Civil ha intervenido 12 armas de fuego entre escopetas y rifles utilizados para la caza mayor, además de cinco piezas abatidas (vena! dos y jabalíes) y tres objetos prohibidos para la caza (focos). La llamada operación Sierra se ha desarrollado desde el 17 de octubre de 2009, coincidiendo con le arranque de la temporada de caza mayor, hasta el 14 de febrero, fecha en la que se dio prácticamente por concluido este periodo. En total, en el desarrollo de la operación Sierra la Guardia Civil ha efectuado 731 actuaciones entre identificación de personas y vehículos, verificación de actividades cinegéticas o constatación de infracciones administrativas, muy por encima de las 453 actuaciones de la campaña anterior. En la temporada, la Guardia Civil ha efectuado numerosos controles esporádicos en momentos previos a las juntas de cazadores y en los posteriores tras la celebración de las juntas de carne. Estos procedimientos "han permitido detectar y en su caso denunciar las prácticas ilegales que afloran con ocasión de las monterías, ganchos y batidas y que tiene junto a las practicas de furtivismo, en sus modalidades de caza nocturna y retrancas los ejemplos más característicos, otras irregularidades en los aprovechamientos y movimientos de carnes de caza". Asimismo, el Seprona ha intensificado las medidas de comprobación de los requisitos higiénico-sanitarios de las rehalas de perros utilizadas en este tipo de cacerías, de su transporte y las habilitaciones necesarias que los cazadores deben de poseer para ejercer la práctica de la actividad cinegética con total garantía. En estas actividades de inspección y control, la Guardia Civil ha pretendido "concienciar a los rehaleros de la necesidad de estar en posesión de todas las autorizaciones administrativas necesarias". En cuanto a la verificación y control de la modalidad de caza, se ha puesto especial atención a la inspección de las armas utilizadas, fundamentalmente rifles, dado la peligrosidad que entraña este tipo de armas, así como a la tenencia de las autorizaciones necesarias para su uso. |