La Universidad de Cádiz pondrá en marcha una piscifactoría en Guatemala Imprimir Correo electrónico
Diario de Cádiz, 15.12.2009. La Universidad de Cádiz tiene entre manos un proyecto ambicioso, un proyecto de carácter investigador y solidario, de gran proyección social: va a poner en marcha la primera piscifactoría alimentada exclusivamente con energías renovables en Guatemala, y en su producción y mantenimiento intervendrá la población más desfavorecida del área donde se ubica esta planta.

El vicerrector de Relaciones Internacionales y Cooperación de la UCA, Alejandro del Valle, presidió ayer el acto en el que el profesor coordinador del proyecto, Rafael Jiménez (del laboratorio de Energía Solar de la Escuela Superior de Ingeniería), explicó la iniciativa. Le acompañaban la docente María Luisa González de Canales (de Ciencias del Mar y Ambientales) y el profesor y portavoz del Centro de Estudios Marinos y Acuicultura de Guatemala (CEMA), Pedro Julio García.

Además de la UCA y CEMA, la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID) también participa en este proyecto subvencionado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y que cuenta con un presupuesto de 250.000 euros para dos años de trabajo.

El trabajo ya ha comenzado. Tras una intensa búsqueda del terreno propicio, los tanques circulares de fibra de vidrio donde se realizará el cultivo se han construido en Cobán. Concretamente en Alta Verapaz, una zona cafetelera a 1.500 metros de altitud.

La especie que se cultivará en la piscifactoría es la tilapia, que como explicó Jiménez Castañeda es una variedad tradicionalmente aceptada por las culturas autóctonas de la zona, y hoy desaparecida en forma silvestre por, principalmente, la sobre explotación y la gran contaminación de los ríos en Guatemala.

La Universidad de San Carlos del país aportará unos 500 alevines de entre 7 y 10 gramos. La intención de la UCA es iniciar los cultivos el próximo mes de febrero, con el fin de que en junio se pueda realizar el primer despesque. Y así, paulatinamente, se contribuirá a la seguridad alimentaria de la población cercana a esa instalación. "Ése es el objetivo final de este proyecto", subrayó el coordinador del mismo, que precisó que principalmente se beneficiarán de esta iniciativa "los jóvenes y mujeres en alto riesgo de exclusión social y con grandes carencias en su alimentación".

Asimismo, comunicó que se pretende formar a un colectivo de personas (incluyendo en él a las mujeres indígenas, mayoritariamente de etnia Q´etchí) para crear una cooperativa que pueda explotar y sostener autónomamente la piscifactoría a largo plazo.

En la primera fase experimental se comprobará si para zonas frías del país, como es la Alta Verapaz, puede aumentarse la productividad de la piscifactoría mediante el precalentamiento del agua de cultivo (entre 4 y 5 grados) exclusivamente con recurso solar. Y a lo largo de 2010, si todo marcha según lo previsto, se pretende crear una planta comercial de baja escala. Además, también está previsto utilizar el agua de desecho procedente del cultivo acuícola para construir un pequeño huerto y una instalación de compostaje artesanal.

Otra iniciativa pareja a este proyecto es proporcionar a las mujeres de la zona diversas recetas de pescado para que así puedan prolongar la vida útil del alimento, lo que posibilitaría su venta en mercados locales.
 
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