IDEAL, 28.12.2009 - VICTORIA ISABEL GALÁN, VETERINARIA DE PROTECCIÓN DE LA SALUD ¿Alguna vez se ha preguntado quiénes controlan el cumplimiento de las normas antitabaco? Es probable que los propietarios de los establecimientos afectados sean los únicos en saber a quién corresponde estos controles. Por si el lector tiene curiosidad, le voy a sacar de la duda. El cumplimiento de las medidas sanitarias frente al tabaquismo lo controlan los veterinarios del Servicio Andaluz de Salud, que en la actualidad nos llamamos Veterinarios de Protección de la Salud.
No tenemos nada que ver con los veterinarios clínicos, es decir, los que se encargan de los animales, que son los más conocidos por cualquier persona. Nosotros estamos especializados en Higiene Alimentaria y, la mayoría, hemos pasado unas oposiciones específicas para el trabajo que desarrollamos. Quizás siga usted sin ver la relación entre tabaco e higiene alimentaria. Pues bien, desde hace muchos años, tantos que yo no llego a recordar, las inspecciones de bares y restaurantes las realizaban sanitarios locales: médicos, farmacéuticos y veterinarios. A este trabajo conjunto se le denominaba "campaña de restauración" y se llevaba a cabo durante los meses de verano. La mayor responsabilidad, tanto en la organización como en la ejecución, recaía sobre los Veterinarios. Esto era bastante lógico, teniendo en cuenta que, las inspecciones formaban parte del trabajo diario de los Veterinarios (carnicerías, pescaderías, matadero). El incremento de liderazgo veterinario en este cometido, da lugar a que, a principios de los noventa, las inspecciones de bares y restaurantes pasen a ser responsabilidad de los veterinarios, ayudados, en ocasiones, por los farmacéuticos de Salud Pública, pasando a llamarse "campaña salud y verano". Actualmente, no le ponemos título, pero todas las inspecciones de bares y restaurantes las realizamos los veterinarios de Protección de la Salud (Salud Pública). Y aquí viene la aclaración a nuestro asunto. Si los veterinarios visitamos, para realizar inspección sanitaria, cada uno de los bares y restaurantes de la zona que tenemos asignada, es lógico que, a la vez, controlemos que se cumple la Ley 28/05, o lo que es lo mismo, la ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo. Si bien es verdad que, en un principio, esta carga de trabajo la acogimos bastante mal y tuvimos nuestros conatos de negativa, no es menos cierto que estamos totalmente concienciados y tratamos de hacer nuestro trabajo lo mejor posible. No tengo pudor al decir que los avances en el cumplimiento de las medidas contra el tabaquismo, son debidos a la constancia de los veterinarios y los incumplimientos que se siguen observando, es trabajo que nos queda por realizar. Ciertamente, las medidas contra el tabaquismo atañen a muchos otros ámbitos, no todos controlados por nosotros. Pero además de los bares y restaurantes, nuestra intervención se extiende a todos los establecimientos e industrias alimentarias. En las industrias alimentarias, como por ejemplo una fábrica de embutidos o una fábrica de quesos, se podría decir que nos hemos limitado a incrementar la vigilancia, para hacer cumplir lo que tenían prohibido por sus legislaciones específicas, desde hace muchos años. En los establecimientos alimentarios, como carnicerías, pescaderías, supermercados, etc. estaba igualmente prohibido fumar, pero no se respetaba. Hoy día es muy raro ver en una carnicería a un cliente fumando. En estos establecimientos tienen un cartel de "prohibido fumar" y la persona que está al frente del mismo no tiene reparo en impedir que se fume. Por supuesto, nuestro trabajo nos ha costado. En honor a la verdad, con unas recientes declaraciones de nuestra ministra de Sanidad, nos hemos quedado un poquito descolocados. ¿Por qué les cuento todo esto? Les explico: al entrar en un establecimiento alimentario, de nueva apertura, para su inspección y presentarme como veterinaria, obtengo respuestas como estas: «Aquí no entra ningún animal» o «aquí no tenemos perro». ¿Es ignorancia? No, sólo falta de información. Trato de explicar, a muchas personas a la vez, en qué consiste nuestro trabajo. En realidad, eso sería otro artículo. Alucinarían con todos los controles que realizamos y más con las cosas que nos encontramos, por ejemplo, veinte pares de zapatos en la cocina de un restaurante, junto a los alimentos. Estas cosas ocurrían más hace años. Ahora los tenemos tan controladitos que hasta la salmonelosis está desapareciendo. Por último, creo conveniente comentar que en cada centro de salud hay un despacho con un farmacéutico y un veterinario de la Unidad de Protección de la Salud donde pueden consultarnos. Pero, por favor, no lleven al perro. No piense que en Andalucía somos distintos, los farmacéuticos y veterinarios de Salud Pública funcionamos igual en toda España y en toda la Unión Europea. |