La Vanguardia, 06/01/2010. Gérard Zadi, de 62 años, fue condenado el pasado mes de diciembre en Bobigny, en la banlieue de París, a dos años de prisión –uno en firme y otro con suspensión condicional– y al pago de 50.000 euros de indemnización por la muerte de un bebé causada por su perro, cruce de rottweiler y pastor belga, un can calificado de "peligroso" por la legislación francesa.
El dramático suceso, que le ha valido al propietario una de las penas más altas impuestas hasta el momento por la justicia, se produjo en octubre del 2007, cuando el perro atacó a un niño, Aaron, que esperaba el ascensor junto a su madre y su tía. El presidente Nicolas Sarkozy respondió en aquel momento a la conmoción de la opinión pública anunciando un endurecimiento de la normativa, lo que desembocó en la aprobación de una nueva ley en junio del 2008. Sus principales disposiciones acaban de entrar en vigor ahora.
Desde el pasado 1 de enero, los más de 300.000 propietarios de perros considerados peligrosos en Francia están obligados a disponer de un permiso especialotorgado por el alcalde –hasta ahora, sólo estaban obligados a presentar una notificación en el ayuntamiento–. Y para ello, además de los requisitos ya establecidos con anterioridad –certificado de vacunación, seguro de responsabilidad civil–, es preciso ahora presentar una evaluación del comportamiento del perro realizada por un veterinario y un certificado de aptitud del dueño, que deberá seguir un cursillo deformación de al menos siete horas. A la vista de la falta de formadores suficientes, el Gobierno ha decidido empezar a aplicar la ley con cierta flexibilidad.
Pero una vez pasado este primer periodo de tolerancia, quienes carezcan del permiso obligatorio podrán recibir severas penas: hasta tres meses de prisión y 3.750 euros de multa. Por lo demás, la sanción por la tenencia deuno de estos perros por parte de un menor o una persona condenada será de seis meses de prisión y 7.500 euros de multa. En última instancia, toda agresión contra las personas cometida por el perro que haya causado heridas de importancia –que impliquen baja laboral– o un homicidio involuntario será penada con entre 2 y 10 años de prisión, y una sanción de entre 30.000 y 150.000 euros.
La ley francesa establece dos tipos de canes peligrosos: los de 1.ª categoría, perros de ataque tipo pitbull o tosa, y los de 2.ª categoría, perros de vigilancia y defensa tipo rottweiler o american staffordshire terrier. En ambos casos, es obligatorio pasearlos con correa y bozal. Pero en el primer caso, además, está prohibida su presencia en los transportes públicos, los vestíbulos de los inmuebles y en general en cualquier lugar abierto al público con excepción de la vía pública. Los ejemplares de 1.ª categoría deben estar esterilizados y su adquisición, cesión e importación están prohibidas. Vulnerar esta disposición está penado con seis meses de cárcel y 15.000 euros. |