|
La primera reseña histórica que tenemos del Colegio, se publicó en la revista “La Veterinaria Meridional” de 1 de octubre de 1905 donde aparecía información sobre la Asamblea previa para la organización del Colegio de Veterinarios de la provincia de Sevilla, que tuvo lugar el 27 de agosto de dicho año. En la misma fue nombrada la Junta Directiva, bajo la Presidencia de D. Federico Rodríguez y Domínguez, al que se solicitaba que realizase las gestiones oportunas para que “muy pronto fueran declaradas Corporación Oficial”. En menos de un año se nos reconocía como Corporación Oficial y se publicaba en la Gaceta de Madrid, en su nº 121 de 1 de mayo de 1906, donde se expresaba literalmente lo siguiente: “Vista la instancia elevada á este Ministerio por el Presidente del colegio de Veterinarios de la provincia de Sevilla en solicitud de que se otorgue al mismo la declaración de Corporación oficial que preceptúa el artículo 85 de la Instrucción general de Sanidad, aprobada por Real decreto de 12 de Enero de 1904: Resultando que á la mencionada instancia se acompaña una lista, que autoriza el Secretario, con el Visto bueno del Presidente y el sello de la Corporación, en la cual constan inscritos 113 Veterinarios: Resultando de la certificación, que también se acompaña, expedida por la Administración de Hacienda de la citada provincia, que durante el corriente año figuran comprendidos para el pago de la matrícula industrial 90 Veterinarios en la capital y en su provincia: Visto el art. 85 de la Instrucción general de Sanidad y la Real orden de 30 de Noviembre de 1903: Considerando que con arreglo al artículo precitado tienen derecho á ser consideradas como Corporaciones oficiales, con todas las facultades y prerrogativas que el mismo y el 88 determinan, los Colegios residentes en las capitales de provincia que cuenten entre sus individuos más de dos terceras partes del número de Médicos, Farmacéuticos ó Veterinarios que ejerzan en toda la provincia; Considerando que el Colegio de Veterinarios de Sevilla se encuentra en esta circunstancia por haber acreditado, en la forma que determina la Real orden de 30 de Noviembre de 1993, que están inscritos la totalidad de los que ejercen en toda la provincia; S.M. el Rey (Q.D.G.), de conformidad con el dictamen del Real Consejo de Sanidad en pleno, se ha servido disponer se otorgue al Presidente del Colegio de Veterinarios de Sevilla la declaración que solicita de Corporación oficial para todos los efectos que determina la Instrucción general de Sanidad. De Real orden lo digo a V.S. para su conocimiento y fines consiguientes. Dios guarde a V.S. muchos años”. Se firmaba en Madrid, el 20 de Abril de 1906 y lo hacía ROMANONES como Ministro de Fomento (Agricultura, Industria, Comercio y Obras Públicas) y lo dirigía al Sr. Presidente del Colegio de Veterinarios de Sevilla. En aquellos momentos ciento trece veterinarios estaban inscritos en el Colegio. Eran la totalidad de los veterinarios ejercientes de la provincia quienes entendieron que era necesaria una Institución que los agrupara para, poder defender más y mejor los intereses comunes. La organización colegial lucha desde entonces contra el intrusismo y el fraude, garantizando la disciplina corporativa. También se valoró muy positivamente el poder contar con una entidad donde se unificasen criterios de actuación profesional. El Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios en sus primeros años de andadura no contaba con una sede propia, por lo que celebraba sus reuniones en diversos locales. Al principio fue en la Puerta Carmona, después en una oficina del mercado Pastor y Landero y años más tarde se trasladaron a un piso de la calle Gerona. En la calle Infante Don Carlos, cercana al prado de San Sebastián, tuvieron su sede los veterinarios Sevillanos durante más de medio siglo, hasta que la Junta de Gobierno, presidida por D. Ignacio Oroquieta, decidieron que era necesaria una sede colegial más moderna, operativa y funcional, y de mayor tamaño. El proyecto aprobado por la Junta suponía la compra, rehabilitación y posterior acondicionamiento de un edificio situado en el Barrio de Heliopolis. (En la transición el Colegio alquiló unas oficinas en el barrio de los Remedios, en la calle Virgen de la Oliva). El edificio fue construido para la Exposición del 29 y está ubicado en la calle Tajo nº 1. Es una zona de fácil acceso y a su vez muy próxima a la Avenida de la Palmera, -vía importante de la ciudad, y zona empresarial relevante-. Con la nueva sede la superficie colegial se duplicó, pasando a tener unos 470 m2, quedando solucionado el problema de espacios para oficinas, zonas de despachos, aulas, salón de actos, etc. La Junta de Gobierno quiso que la inauguración de la nueva sede fuese uno de los actos más relevantes del Centenario, por ello se planificó al detalle y se encuadró en la programación del mismo. La inauguración tuvo lugar el 2 de marzo de 2006. Al acto asistieron el Presidente de la Junta de Andalucía, acompañado por las máximas autoridades Autonómicas, Provinciales y Municipales. Las instalaciones fueron bendecidas por el Cardenal Arzobispo de Sevilla Fray Carlos Amigo Vallejo. –La sede de Infante Don Carlos fue bendecida por el también Cardenal Arzobispo de Sevilla Bueno Monreal-. En sus más de 100 años de Historia, el Colegio no sólo ha velado por ofrecer un nivel de calidad en las prestaciones a los Colegiados, sino que ha ejercido como representante de los intereses generales de la profesión y defensor de los profesionales que la ejercen en los distintos ámbitos y actividades. Así, año tras año, se ha prestado un extraordinario servicio a la Sociedad, que ha impulsado el prestigio profesional de los veterinarios, al mejorar la calidad de vida de las personas y por tanto el estado del bienestar de todos. En 2006 se celebró el Centenario de creación del Colegio. La Junta de Gobierno ofreció a S.A.R. la Infanta Doña Elena la Presidencia de Honor del Centenario de creación del Colegio. – La Casa Real ya había tenido cierta vinculación con el Colegio desde la Asamblea Veterinaria Iberoamericana de 1929, donde el Colegio participó en la organización del evento y donde el alto patronato del mismo lo ejerció S.A.R. el Príncipe de Asturias. La sesión inaugural de la Asamblea fue presidida por el Infante D. Carlos en representación del Príncipe-. La Infanta aceptó la Presidencia y pudimos contar con el respaldo de la Casa Real para la conmemoración de la efemérides. Así mismo, la Junta concedió a S.M. el Rey la medalla de Oro del Centenario, y a S.A.R. la Infanta Doña Elena la nombró Colegiada de Honor y Medalla de Oro del Centenario. Hay que destacar que el Colegio aprovechó la celebración para presentar agradecimientos a todos los que han colaborado con la profesión, a los que han impulsado su valoración y a los que han potenciado su prestigio. En estos últimos cien años el veterinario ha ejercido libremente o ha colaborado con instituciones, reforzando un fuerte reconocimiento de la comunidad a la que sirve, por sus méritos y éxitos profesionales, alcanzando una fuerte relevancia social. La Junta de Gobierno del Colegio fue recibida con motivo del Centenario por el Presidente de la Junta de Andalucía, el Alcalde y el Presidente de la Diputación, a quienes se les presentó el programa de actos e informó de las actividades del Centenario, así como de las necesidades existentes en la actividad de la profesión veterinaria en la Comunidad Autónoma, en la Provincia y Municipio de Sevilla. También se informó del citado programa a las Consejerías de Gobernación, Agricultura y Pesca, Salud y Medio Ambiente. Durante el desarrollo de este importante evento, se ha pretendido publicitar la actividad desarrollada por los veterinarios en los cien años de su historia. Así, a través de la ONCE o de la Lotería Nacional, se trasladaron por toda la geografía nacional un millón de billetes por sorteo, billetes que incluían alusiones al I Centenario del Colegio y a la profesión veterinaria. También se presentó una Exposición temporal, de casi un mes de duración, junto a la Giralda, en la Casa de la Provincia, a la que asistieron varios miles de personas. Se publicaron dos libros, uno titulado “VETERINARIA Y SOCIEDAD” y el otro “100 AÑOS DE PROFESIÓN VETERINARIA. SEVILLA 1906-2006”. Con el primero se pretendió trasladar al público en general y no sólo a los veterinarios la evolución del asociacionismo veterinario desde los gremios al Colegio y la influencia que el veterinario había tenido en el desarrollo económico y social de Andalucía Occidental, entendida como la actuación de los veterinarios en la mejora de la Sociedad. El libro “100 Años de Profesión Veterinaria. Sevilla 1906-2006” plasma un Homenaje a la profesión veterinaria, a los compañeros que nos han precedido, a las Juntas de Gobierno que han resuelto problemas y dificultades a lo largo de estos cien años, y a todos los que han ejercido e impulsado esta profesión. En definitiva, el Colegio de Veterinarios aprovechó el año del Centenario para presentar a la sociedad una profesión apasionante, que ha evolucionado acorde con las necesidades existentes y que ha sabido adaptarse a las demandas sociales. Una profesión de un gran futuro, gracias a los cometidos que tiene asignados, una profesión histórica que se preocupa en un mundo global de la salud humana, desde el control de los productos agroalimentarios, en todos los escalones de la cadena alimentaria, que colabora en temas de medioambiente o que se implica en la producción, bienestar, sanidad y protección de los animales elevando así, con su esfuerzo profesional la economía de España. Hoy el Colegio de Veterinarios de la provincia de Sevilla tiene como base jurídica la Ley Reguladora de los Colegios Profesionales, al desarrollar su actividad exclusivamente en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de Andalucía. Sus fines esenciales son la ordenación del ejercicio de la profesión veterinaria, dentro del marco legal y en el ámbito de sus competencias, la representación de la misma, y la defensa de los intereses profesionales de sus colegiados. Así mismo, se rige por sus Estatutos, Reglamentos de Régimen Interior, Normas y decisiones adoptadas por los órganos colegiales, en materia de su competencia. El Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Sevilla ha recibido en los últimos años diversos premios y distinciones de Organismos e Instituciones. Destaca la concedida el 28 de febrero de 2006, Día de Andalucía, por la Delegación de Gobierno de la Junta de Andalucía, como reconocimiento a la trayectoria de 100 años de dedicación, esfuerzo y profesionalidad de los veterinarios en aras del bien social y como impulsores del desarrollo económico y social de Andalucía. El 30 de mayo de 2006, con motivo de la fiesta de San Fernando, patrón de la Ciudad; el Excmo. Ayuntamiento de Sevilla acordó en sesión plenaria conceder la Medalla de la Ciudad al Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Sevilla, reconociéndole así la labor realizada en el último siglo. Otros premios nos concedieron la Facultad de Veterinarios de Córdoba, la ANNCE, el Consejo Andaluz de Colegios de Veterinarios, etc. Por último, resaltar que el pleno del Ayuntamiento de Sevilla, de 18 de julio de 2008, concedió una calle nominada VETERINARIOS, inaugurada el 3 de octubre de 2009 por el Alcalde de la Ciudad, Alfredo Sánchez Monteseirín, y el Presidente del Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Sevilla, Ignacio Oroquieta Menéndez -que se encuentra en el Barrio de Triana, con su acceso por López de Gomara y paralela a Blas Infante- como AGRADECIMIENTO de la ciudad, a todos los VETERINARIOS de ayer, hoy y mañana.
|